Arnoldo Cuellar

Bárbara vs. Sheffield, ¿traición o simulación?

In Botepronto, Zona Franca on enero 30, 2013 at 3:28 am

No fueron pocas las pistas de un acuerdo político de fondo en la transición entre el ex alcalde panista Ricardo Sheffield y la alcaldesa priista Bárbara Botello.

Incluso quedan huellas evidentes, como la presidencia del Implan en manos de Ignacio Ramírez Sánchez, un empresario cercano al ex alcalde leonés y promotor de algunas de sus aventuras políticas.

Allí está, para no ir más lejos, otra evidencia en el sostenimiento del director de turismo del municipio, Manuel López Santa María, quien incluso ha sido promovido.

Sheffield terminó su mandato lleno de tranquilidad, mucha más, incluso, que la que hubiese mostrado si el ganador de la elección hubiese sido su correligionario Miguel Salim. Todo parecía planchado y poco parecían importarle los enconos de muchos panistas que lo acusaban de haber iniciado su acuerdo con Botello desde antes de los comicios.

Esa circunstancia, sin embargo, mutó con gran rapidez. A las pocas semanas del cambio de gobierno, el panista prominente en la administración municipal ya no era el ex alcalde, sino el candidato derrotado, quien ofreció a la munícipe acuerdos políticos con la fracción panista en el Cabildo.

De pronto arreciaron los ataques a Sheffield, se descubrieron fallas de todo tipo y posibles violaciones a la ley. Aliados coyunturales de Sheffield, como Carlos Medina, no escaparon a la furia retrospectiva de la nueva administración.

Los pactos quedaron atrás y hasta los amigos de Ricardo Sheffield se sumaron a la nueva situación. Allí está el caso del tesorero Roberto Pesquera, favorecido por un contrato de asesoría para habilitar a las fuerzas de élite policial del municipio, quien ahora encabeza los esfuerzos por encontrar las fallas de la pasada administración, con auditorías que por cierto no incluyen las compras realizadas en el área de seguridad pública.

Es aquí donde surge la idea de que Sheffield pudo haber hecho un trato que su contraparte no respetó. A final de cuentas prometer no cuesta nada, máxime cuando quien lo hace arriba al poder y sabe que la otra persona quedará inerme en términos políticos.

Sin embargo, no habría que descartar otra posible línea de análisis: la de que todo sea una gran simulación, que en realidad el ex alcalde si haya comprado una cierta impunidad y que las investigaciones no vayan más allá de los titulares de los medios de comunicación.

De ser así no habría ninguna traición, ni de Bárbara ni tampoco de los actores de reparto como Ramírez y Pesquera, para con Sheffield. Todos estarían actuando un papel que, a cambio de algunas incomodidades , le traerá al ex edil tranquilidad en su futuro.

Por lo pronto, en el PAN se han cerrado las filas en torno a Sheffield ya ya nadie le reclama sus hipotéticas deslealtades de julio del año pasado. Incluso, hasta lo defienden de pecados tan graves como la proliferación de gasolineras y casinos.

¿Usted cree que un plan así sería demasiado perverso? No subestime a nuestras preclaras mujeres y hombres públicos. Son capaces de eso y más.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

@arnoldocuellaro

 

 

 

 

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