Arnoldo Cuellar

Botello: la dificultad de gobernar

In Botepronto, Zona Franca on diciembre 10, 2012 at 3:32 am

La alcaldesa de León, la priista Bárbara Botello, empieza a pasar de la etapa de glamour del cargo a la de las decisiones complicadas, donde se podrá ver su temple y el entrenamiento que le han dado sus ya no pocos años de política opositora.

Así ocurre con el tema de la designación en Sapal, motivada por la salida de Emiliano Rodríguez Briceño, el solvente técnico que llegó allí por invitación del fallecido ex alcalde Vicente Guerrero y que ahora ha sido invitado a Conagua por su nuevo titular, David Korenfeld.

El sistema de agua potable de León fue manejado los últimos seis años por el poliédrico político y empresario que es Jorge Videgaray, quien en los últimos años ha aparecido cercano a Vicente Fox y Martha Sahagún; al PAN de Fernando Torres Graciano; al PRI y a Juan Ignacio Torres Landa.

Presidente del consejo de Sapal con los alcaldes panistas Vicente Guerrero y Ricardo Sheffield, Videgaray intenta continuar su influencia con Bárbara Botello, no obstante que fueron competidores por la candidatura a alcalde por el PRI en la pasada elección.

Para lograrlo, el hoy diputado local, quien desistió de alcanzar la coordinación de sus compañeros en el Congreso del Estado precisamente por los señalamientos de panismo en su contra, trató de restablecer los puentes con la alcaldesa aprovechando la euforia futbolera causada por la llegada del León a las semifinales.

Sin embargo, todo hace indicar que la interesada maniobra de don Jorge no prosperó: la alcaldesa no aceptó la propuesta de subir al principal cargo ejecutivo de Sapal al ex secretario de Obra Pública de Vicente Fox, Cristóbal Ascensio, quien tiene más de una década alejado de la función pública.

Botello está mostrando que tiene intenciones de conformar un equipo que le responda solo a ella y evitar balcanizar los polos de influencia en la administración municipal, algo que volvería aún más complicado enfrentar el reto de ser la primera administración de signo distinto en el último cuarto de siglo en el municipio.

Por lo pronto, la alcaldesa enfrenta la oposición panista para llevar adelante el plan de su tesorero Roberto Pesquera, quizá el funcionario de mayor peso en el arranque de la administración, para enfrentar el rezago del predial mediante una política de pan y palo que estimule la revaluación voluntaria en los valores de las propiedades, pero que en la práctica se convertirá en un un aumento de tasas para los omisos, que son mayoría.

Bárbara Botello ha dejado en claro que está dispuesta a pagar el costo político de elevar las contribuciones con tal de contar con los recursos necesarios para sufragar sus propuestas para la ciudad. A final de cuentas de eso trata la gobernación: de hacer lo que se debe hacer cuando se tiene que hacerlo y no de estar cuidando la figura, como parecía ocurrir durante las primeras semanas del nuevo gobierno.

Tanto en la negativa a escuchar la propuesta para Sapal de Jorge Videgaray, que como aliado político siempre resultará demasiado inestable; como en la decisión de buscar fortalecer la hacienda municipal aún a riesgo de la popularidad, la alcaldesa Botello está mostrando que empiezan a latir ideas políticas en algo que hasta hace no mucho parecía una simple aventura. Veremos si esta situación, aún embrionaria, evoluciona para bien.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

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@Arnoldo60

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