Arnoldo Cuellar

La defección de la CNC

In Botepronto, Zona Franca on marzo 8, 2012 at 3:04 am

Si Juan Ignacio Torres Landa quería una probadita del desorden que priva en el priismo de Guanajuato, seguramente la aquilató en el comportamiento de las distintas organizaciones priistas en ocasión de su registro como precandidato.

Mientras por una parte recibió el acompañamiento de aquellos de quienes esperaba mayor resistencia a su candidatura, como el bastión arroyista incubado en el Movimiento Territorial de Alejandro Arias; por la otra se vio abandonado por aquellos a los que podría haber supuesto relativamente cercanos, como la CNC  que formalmente comanda Rigoberto Paredes, pero que no se mueve sin la línea de Gerardo Sánchez.

Hoy se aprecia que la enconada lucha de Sánchez por hacerse del juego priista en Guanajuato, donde se incluye la intervención a través del delegado Francisco Javier Santillana, el permanente hostigamiento a Francisco Arroyo Vieyra, y el desdén al dirigente José Luis González Uribe, no tiene otro fin que el del acrecentamiento de espacios de poder.

En ese camino, las alianzas coyunturales con Miguel Ángel Chico, Bárbara Botello, Nicéforo Guerrero y hasta Leonardo Solórzano no perseguían tanto frenar a Arroyo, como preparar el terreno a un cacicazgo permanente del jerarca cenista en su estado natal.

Sánchez sabe que Juan Ignacio Torres Landa no será un hueso fácil de roer para colocar a sus alfiles en las listas plurinominales o como candidatos en alcaldías ganables. Por eso la presión, por eso la ausencia en la minimarcha dominical del precandidato leonés, por eso la ausencia de sombreros en el auditorio del PRI ese mismo día.

Sabedor de las dificultades para ganar esta elección, así lo dicen las encuestas que ya se conocen, Gerardo Sánchez parece querer posiciones seguras que le permitan preparar el terreno para su eventual regreso al estado en seis años.

Juan Ignacio Torres Landa ya puede saber que habrá quienes intenten trabajar en su contra incluso dentro de sus propias filas. Ya le pasó una vez, así que debe tener listos sus antídotos.

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