Arnoldo Cuellar

Mickey & Charlie, pareja explosiva 

In Botepronto, El Otro Enfoque on diciembre 13, 2018 at 7:04 am

Dos hombres fuertes se perfilan en el nuevo escenario político de Guanajuato: Miguel Márquez, el exgobernador de los 14 guaruras y el medio millón de subsidio mensual; Charlie Alcántara el Chief of Staff del desvanecido Diego Sinhue. Juntos están armando el caos que ya vemos.

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El drama. Foto: Zona Franca.

1.- Un servidor público trepado en lo alto de una antena en un edificio gubernamental, amagando con tirarse al vació tras haber sido despedido después de 27 años de laborar en la Secretaría de Obra Pública.

2.- El gasto confirmado de 18 millones de pesos que el estado invertirá en tres años para dotar de protección y subsidiar la movilidad del exgobernador Miguel Márquez: 430 mil pesos mensuales es la nómina de los “escoltas”; además se le obsequian al político de Purísima 71 mil pesos cada mes para gasolina y mantenimiento de vehículos. Con razón anda tan activo.

3.- Por si algo faltara, los diputados federales del PAN de todo el país, pero señaladamente los de Guanajuato, se montan al tren de las protestas contra el gobierno de López Obrador porque este quiere designar al fiscal general de la nación de entre una terna que él elige y no dejándolo a una convocatoria que garantice autonomía.

Nunca se hacen cargo de que en Guanajuato sus compañeros legisladores acatarán una instrucción del gobernador Diego Sinhue Rodríguez para darle pase automático a Carlos Zamarripa, el funcionario que en 9 años no solo no ha logrado disminuir la inseguridad, sino que la ha incrementado de forma estratosférica.

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¿Incongruencia, hipocresía, cálculo político? Foto: Twitter

En el arranque de la semana estas noticias vienen a poner en alto contraste lo que ha llegado a ser el gobierno hegemónico panista que domina Guanajuato desde hace 27 años.

Antes, con la complacencia de las organizaciones empresariales domesticadas, el gobierno estatal revivió el impuesto a la tenencia de vehículos e incrementó los impuestos cedulares y de nómina, castigando con ello la creación de empleo.

Pero no es lo único. Los municipios aportan lo suyo:

León lanza aumentos de predial localizados y desfasados, además de aumentar el costo de las tarifas en las unidades deportivas, olvidándose del deporte como política para mejorar el tejido social, esa frase que solo parece llenar los discursos.

San Miguel Allende impone un sistema de seguridad que le contrata al ex gobernador panista Carlos Medina Plascencia, el cual parece querer subsidiar mediante la privatización de los espacios públicas al imponer parquímetros en las calles del centro de la ciudad.

Guanajuato capital sube el precio de los estacionamientos municipales, por encima de los montos inflacionarios.

El panorama general deja un sentido de incongruencia, por decirlo de forma elegante, pues también podríamos estar ante un gobierno exaccionador al que ya no le preocupa lo que piensen los ciudadanos sino solo beneficiarse al máximo con las prerrogativas del poder.

Nos dicen que se necesita dinero para la seguridad, que ellos mismos han dejado caer por los suelos, pero que el costo debe ser asumido por la sociedad. El gobierno no se plantea ni por equivocación una política de austeridad, ni siquiera simulada como la de Miguel Márquez en la crisis del gasolinazo de enero de 2017.

Sin embargo, ese mismo gobierno no tiene empacho para destinar recursos a pagar 14 elementos de seguridad de ese mismo ex gobernador que siempre dijo que las cosas estaban tranquilas en Guanajuato y que lo único que hacia falta era darles nalgadas a los niños para que no abandonaran el buen camino.

¿Y 70 mil pesos al mes de gasolina y mantenimiento de vehículos?  Mientras se despide a trabajadores de 27 años de antigüedad a los que se orilla a la desesperación, sin que se sepa cuál es el plan de adelgazamiento del gobierno o si simplemente se están corriendo a algunos para darle empleos a otros por los méritos de campaña.

¿Es moralmente válido que un exgobernador quiera mantener el mismo tren de vida que llevaba cuando ejercía la responsabilidad una vez que la dejó? En serio: ¿70 mil pesos para gasolina de alguien que ya no debería tener mucho quehacer?

¿O si lo tiene?

¿Y la culpa es de Márquez o de quien se lo permite?

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Setenta mil pesos de gasolina y 14 escoltas, del erario, para hacer política a gusto. Foto: Twitter

La ceguera panista parece entrar en su peor momento. Ni la presumida sensatez de un Luis Ernesto Ayala o el oficio desarrollado en una docena de años por Juana de la Cruz Martínez están apareciendo en este arranque. La gran pregunta es ¿quién gobierna al gobierno?

Porque queda más que claro que Diego Sinhue Rodríguez no quiere entrar a fondo en el análisis de los retos, las deficiencias y la toma de decisiones, sino que todo esto se viene delegando. ¿Es acaso el Jefe de Gabinete Juan Carlos Alcántara, Charlie, para sus amigos, el piloto que está perdiendo el rumbo?

El gobierno de Sinhue aún no cumple tres meses y ya está dejando una impronta de improvisación y de caos, que parece encontrar su explicación entre la sumisión al ex gobernador Miguel Márquez que inaugura el primer Maximato moderno de México; y el centralismo ejercido hacia el interior de la burocracia por el nuevo hombre fuerte, Charlie Alcántara.

Así, entre fiscal carnal, hombres fuertes dentro y fuera del gobierno, gobernador ausente, dramas individuales, insensibilidad burocrática y alta criminalidad, Guanajuato cierra el 2018 y se dispone a cerrar la tercera década de dominación panista con una sociedad civil que despierta ante la inacción de una oposición aletargada y unas organizaciones intermedias que se diluyen frente al embate del poder.

 

 

  1. Vergüenza de Guanajuato debe ser el lema del gobernador que no ha dado una, increíble que con todos los gastos que se realizan despidan personal de nivel 1 el menor nivel de puesto y con personal que está a punto de jubilarse, este es el Gobierno que tenemos que con una mano se persona y con la otra chingan al pueblo y a sus empleados que les han servido, eso es deplorable para un Gobierno y funcionarios que su son corruptos en obras públicas que se encargan de pedir los noches a los contratistas como Venegas Subsecretario de obra pública del Estado, o Directores que tienen a sus amantes como lo es el director de jurídico de la misma dependencia y ni hablar del subsecretario C.p. Meza Esa es la lacra que deben correr, Vergüenza de Guanajuato y vergüenza de partido.

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  2. Cuánta razón. Un diagnóstico, pulcro, objetivo que ponen en evidencia, entre otras cosas, la incongruencia de los “políticos poderosos” con sus ambiciones sin límite, y el manifiesto desinterés por la ciudadanía. En verdad, no hay quien les diga, que no sé vale?

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