Arnoldo Cuellar

La inseguridad tiene consecuencias

In Botepronto, Zona Franca on mayo 4, 2018 at 3:27 am

Contra la definición del gobernador y sus allegados de que la violencia y la inseguridad no afectan a Guanajuato y sus habitantes, el estado se vuelve paradigmático del auge criminal en México para una prestigiada publicación internacional.

En un futuro no muy lejano, los devaneos del gobernador Miguel Márquez y la prepotencia de sus funcionarios del área de seguridad, así como la ligereza de sus secretarios de gobierno, quedarán estigmatizadas como la muestra del enorme fracaso político que significó no entender, no prever y no combatir el auge de la inseguridad en un estado que hace poco era ejemplo de convivencia pacífica.

Las respuestas siempre insuficientes, siempre evasivas mientras crecía el número de homicidios ejecutados con lujo de violencia; la táctica marrullera de dividir responsabilidades con la federación y los municipios para arrojar culpas eludiendo siempre la propia; la descoordinación no solo entre niveles de gobierno, sino en el propio gobierno estatal; el olvido del tema de la inseguridad cuando se rendían informes de gobierno; y, sobre todo, la perpetración de un fraude al erario con el inútil programa Escudo, no podrán olvidarse cuando se haga el balance de la quiebra de la tranquilidad de Guanajuato, justo en estos años.

En el último número de la revista inglesa The Economist, de gran influencia en el ámbito mundial de los negocios, un amplio análisis sobre las implicaciones de la propuesta del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador en torno a una amnistía a sectores del crimen organizado susceptibles de ser pacificados, la cual es valorada como una alternativa no desdeñable, centra con lujo de detalles el panorama de la violencia que azota a México en el estado de Guanajuato.

Esta frase referida al municipio de Apaseo el Grande, el mismo donde se instalará la planta de Toyota en un terreno adquirido en una operación opaca con fuertes sospechas de corrupción, no podría ser más gráfica y demoledora:

“En los primeros tres meses de este año, el municipio de 85,000 personas tuvo 43 asesinatos, en comparación con 20 en todo el 2016. Eso es casi lo mismo que Londres, una ciudad 100 veces más grande y actualmente en pánico por su alta tasa de homicidios”.

El eje central del reportaje es el pasmo de las actuales autoridades y lo mal preparadas que estaban para enfrentar la ola criminal, lo cual combinado con pésimas estrategias policiales y programas aislados ha terminado por nulificar avances como el representado por el crecimiento económico y el auge de las inversiones extranjeras: la prosperidad en lugar de disuadir al crimen parece estar atrayéndolo, subraya el texto que aparece en la edición impresa para las Américas.

Allí engarza con el tema de las campañas políticas y subraya que la única propuesta disruptiva para enfrentar la delicada situación parece ser la de Andrés Manuel López Obrador, con todo y sus deficiencias para explicarla y diagnosticar el problema, en tanto que sus dos principales contrincantes “fueron vagos”.

En medio de todo eso y más allá de la coyuntura electoral, el trabajo periodístico deja a Guanajuato exhibido pero también expuesto. La reciente gira de Miguel Márquez por Alemania y Holanda se ve opacada cuando una publicación que es referente en el ámbito de los negocios y el análisis económico, le dedica un espacio así a la entidad que es la joya del despegue económico de México.

Nadie podrá saber nunca si un esfuerzo coordinado, coherente e inteligente del gobierno encabezado por Márquez hubiera rendido frutos para evitar el desangramiento que sufre el estado. Pero lo que no se puede negar es que hasta ahora las autoridades del estado han decidido no hacerle frente de forma integral y se han refugiado en decisiones parciales y en ocurrencias sin continuidad.

Además de gastarse una fortuna en equipamiento tecnológico carente de sentido táctico y estratégico, de intentar prevenir regalando mochilas, de refugiarse en la petición de atracción de una brigada militar y ahora de sugerir la creación de preparatorias militarizadas, en lo que constituye un eslabón más de una cadena de ocurrencias, Márquez pasará a la historia como el gobernador que simuló enfrentar la seguridad para únicamente hacer negocios a costa  de la tranquilidad de los guanajuatenses.

La situación, ya trae consecuencias, como se puede ver con el retraso en la construcción de la planta de Toyota en el municipio con cuya espeluznante descripción inicia el reportaje de The Economist:

“IN APASEO EL GRANDE, a town in the central Mexican state of Guanajuato, the bodies are stacking up.”

Mientras, aquí siguen repartiendo culpas, asignando contratos y perdiendo el tiempo.

  1. devaneos, prepotencia y ligereza no son: piensa mal y acertarás…

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