Arnoldo Cuellar

Primeras lecciones de las elecciones: el gobernador

In Botepronto, Zona Franca on junio 9, 2015 at 4:06 am

Márquez operó y ganó, pero en su éxito podría estar su fracaso si no logra los equilibrios que exige un entorno político que, no por más favorable, resultará menos exigente de administrar.

El gobernador del Estado se lo tomó personal, después del susto de la pasada elección, cuando el entonces mandatario interino, Héctor López Santillana, tuvo un comportamiento caballeroso y mantuvo al gobierno casi neutral provocando que el PRI se acercara peligrosamente al PAN y que se perdiera una plaza como León.

Esta vez desde las oficinas de palacio de gobierno se operó favor de los candidatos panistas con todo el aparato: encuestas contratadas con recursos públicos, funcionarios trabajando de la mano de los candidatos y la contratación de personajes como Juan Manuel Oliva, Mario Barrientos y Wintilo Vega, acudieron a sacar el agua donde se consideró que había riesgo, como en el caso de Celaya.

Miguel Márquez no quiso correr riesgo alguno y metió el acelerador a fondo. Funcionarios del gabinete con militancia panista apadrinaron distritos y municipios, el resultado está a la vista.

La próxima Cámara local contará con 19 o 20 diputados panistas, varios de ellos con fuerte personalidad y vasta experiencia. León e Irapuato tendrán alcaldes con presencia y bagaje político y administrativo.

Hasta hoy, el gobernador no ha tenido mucha competencia en su partido y ha mantenido el liderazgo político, como lo prueba la operación que llevó a cabo, casi sin ayuda de su estructura partidista.

En el éxito está el riesgo. Al lograr una Cámara fortalecida en la segunda parte del mandato, así como alcaldes con posibilidades de crecer, el mandatario está generando entornos de competencia mediática y política que será necesario administrar.

Para ello, deberá cambiar radicalmente el estilo personal de gobernar, cerrado y casi autocrático, a uno más colaborativo. Además, se hace necesario un recambio en el gabinete para generar equilibrios. Espacios como la Secretaría de Finanzas, comandada por un contable anticuado y autoritario; y la Secretaría de Gobierno, donde se desempeña un jurista de buena fe y escasos recursos, evidenciarán sus debilidades en el nuevo entorno.

Márquez logró un éxito electoral indiscutible que ya le envidian el resto de los gobernadores panistas e incluso algunos priistas. Ahora el reto es administrarlo y conducirlo.

No tardarán las sirenas en empezar la dulce canción sobre la aventura presidencial, si no es que ya la iniciaron. Sin embargo, esa tonada deberá ir acompañada de un coro que no desafine y a partir del próximo otoño habrá nuevas voces, quizá demasiadas, que querrán ser solistas.

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