Arnoldo Cuellar

Araceli Cruz o la proverbial tenacidad del Yunque

In Botepronto, Zona Franca on septiembre 7, 2012 at 4:12 am

Finalmente, alguien en el equipo de transición de Miguel Márquez, o quizá en el equipo del gobernador saliente Héctor López Santillana, se animó a hablar de frente con el secretario de educación Alberto Diosdado, para decirle que por más que se mueva no podrá continuar en el próximo gobierno.

Esta versión, que campea alegremente entre la burocracia de la SEG e incluso en otras dependencias estatales, no significa que ya se haya dado cumplimiento a la consigna marquista de “más PAN y menos Yunque.”

La disciplina de la organización ultraderechista es una de las características que les han hecho sobrevivir a muchas vicisitudes en la pasado y que seguramente les seguirán ayudando a sobrevivir en el futuro.

Diosdado ya se encuentra totalmente replegado, pero no rendido. Ahora su lucha es por influir en la sucesión a través de una propuesta alterna que le permita preservar sus intereses y los de su organización.

La última semana se ha visto particularmente activa a la subsecretaría de Desarrollo Educativo, la actuaria Araceli Cruz Martín del Campo, quien salió a campo a una gira de medios, con el pretexto de los resultados de la prueba Enlace, y ha extremado sus contactos con diversos círculos del ámbito educativo.

Llegada desde la ciudad de México en la gestión de Fernando Rivera Barroso al frente de la SEG, en el gobierno de Vicente Fox, Aracely es una competente técnica que ha sacado de apuros a sus sucesivos jefes: el propio Rivera Barroso, Víctor Ramírez Valenzuela y Alberto Diosdado.

Aunque no se le conocen antecedentes ciertos, se sospecha de la adscripción ideológica de Cruz Martín del Campo a las huestes yunquistas que han monopolizado la educación de Guanajuato de 1995 a la fecha, pues de otro modo no se explicaría su carrera ascendente.

La subsecretaria, tradicionalmente discreta, ha irrumpido en los últimos días con un activismo mediático, justo a tres semanas de que concluya el gobierno del que forma parte. El pretexto han sido los resultados de la prueba Enlace, algo que no le ha preocupado particularmente en el pasado a la administración de Alberto Diosdado.

Pero no sólo eso. Araceli Cruz ha incrementado su eficiencia a últimas fechas. Muchos de los funcionarios que dependen de sus decisiones para resolver trámites en la maraña educativa de la SEG, comentan con asombro que todos los obstáculos que se aducían hasta hace poco han caído como por ensalmo.

Incluso en las secciones sindicales del SNTE el cambio se ha notado. Las peticiones de becas y de apoyos, las plazas tan peleadas, muchos pendientes de los meses anteriores empiezan a caminar.

La impresión generalizada es que la licenciada Cruz se encuentra en campaña.

El asunto que está en cuestión, desde luego, no es menor. La estructura del Yunque en Guanajuato ha convertido su esfera de relaciones en la SEG en una espléndida plataforma para negocios en el sector educativo.

Tan sólo habría que ver como ha prosperado una institución como el Complejo Educativo Hispanoamericano, de donde salió el propio Diosdado para ocupar la SEG y de donde provienen funcionarios como Verónica Aranda, la directora del INAEBA, convertido en uno de los mayores proveedores de servicios educativos a la SEG.

O el caso de la maestra Consuelo Camarena, del Liceo Cervantino de Irapuato, que ha crecido notablemente en su infraestructura al amparo de la burocracia ultra en la SEG durante los últimos 15 años.

Para el Yunque salir de la SEG no sólo significa una derrota ideológica y la pérdida de una posición de poder, sino el abandono de un espléndido negocio, derivado de manejar la mitad del presupuesto anual de Guanajuato, alrededor de 20 mil millones de pesos.

Eso es lo que está en juego y lo que, por más que menudeen los mensajes de Márquez, ni Diosdado ni sus asociados están dispuestos a perder. De allí la preparación de una salida como plan B, la que representa Araceli Cruz Martín del Campo, cuyo ascenso al gabinete incluso permitiría, al Yunque, a Miguel Márquez y al PAN, presumir de congruentes con las políticas de equidad de género, algo que no les ha importado mucho en el pasado.

Pronto veremos si la maniobra prospera.

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