Arnoldo Cuellar

DÍAS DE GUARDAR, domingo 19 diciembre de 2021

In Análisis Político, Días de Guardar, POPLab on diciembre 19, 2021 at 12:18 pm

Arte: @PincheEinnar

* Diputados caen en el encanto de Zamarripa y se olvidan de la realidad

* A Guanajuato le faltan doce jueces, pero le sobran drones y helicópteros

* Erandi Bermúdez recorre Guanajuato con un ojo puesto en Aguascaliente

1.- Zamarripa, como el flautista de Hamelin

Los diputados de Guanajuato que se asumen críticos y opositores, los mismos que quieren recuperar terreno y aprovechar las insuficiencias de la hegemonía panista, fueron de nueva cuenta engullidos por las trapacerías del fiscal Carlos Zamarripa, un funcionario con dos sexenios en el cargo que ya se las sabe de todas todas y tiene a la clase política de Guanajuato en un puño… o en el bolsillo.

Primero fue Morena, que se lanzó en una guerra relámpago desde la tribuna mostrando todas sus cartas y después no fue capaz de aglutinar a otros partidos en su postura de que la comparecencia fuese pública y en el Pleno del Congreso.

No hubo tampoco plan B y pretendiendo una dignidad que más bien parece arrogancia, decidieron no ir a la sesión de la Junta de Gobierno realizada a puerta cerrada. En el olvido quedaron los planteamientos de exigir al fiscal eficiencia y resultados para mejorar la vida del pueblo de Guanajuato, al final todo fue una rebatinga política que invisibiliza a los verdaderos afectados.

Y la verdad es que Morena en el Congreso sigue careciendo de conducción política. Ernesto Millán tiene un liderazgo vacío, Ernesto Prieto y Alma Alcaraz se mueven por su cuenta y David Martínez trata de establecer un discurso crítico coherente desde la tribuna pero no logra influir en temas tácticos, ya todos juntos no muestran una fuerza unificada ni tampoco una estrategia efectiva. El resto siguen sin dar color.

Después está la triada de diputados que tratan de conformar una especie de bloque socialdemócrata: Yulma Rocha, disidente priista; Gerardo Fernández, coordinador del Verde; y Desiree Ángel Rocha, diputada de MC, asistieron a la sesión de trabajo con Zamarripa, lo cuestionaron sobre casos concretos y recibieron respuestas puntuales que los dejaron satisfechos.

Estos legisladores externaron su complacencia con la reunión, reconocieron al fiscal su disposición y no profundizaron en sus dudas ni sus cuestionamientos. Parecía que solo querían salir en la foto. Aduana salvada para Carlos Zamarripa, una vez más.

Sin embargo, la realidad es otra, muy distinta, fuera de los cómodos recintos parlamentarios, donde lo que más aflige a los diputados es la luz del sol que se filtra por los amplios ventanales de su ostentoso palacio, ese insulto flagrante para un estado cuya población en pobreza aumenta al mismo ritmo con el que los políticos se premian con altos salarios, aguinaldos de ensueño y bonificaciones.

En Guanajuato a la disminución de asesinatos le ha seguido un incremento de las desapariciones, aseguran organizaciones como Causa en Común. Lo cierto es que el panorama delictivo y el incremento de la violencia en las principales ciudades de la entidad, es una realidad que sobrepasa cualquier disquisición ente legisladores y funcionarios.

En realidad, los diputados de Guanajuato ni siquiera se han preparado a conciencia en conocer el funcionamiento detallado de la fiscalía, sus deficiencias históricas y las desviaciones que se han acentuado en la era Zamarripa cuando se ha dado preponderancia a la función policial por encima de la capacitación jurídica.

Prácticamente no se tocaron los temas del crecimiento de casos «solucionados» por vías alternas, abusando de las bondades del nuevos sistema penal, para incurrir en revictimización e impunidad. O situaciones como el déficit de ministerios públicos por cada 100 mil habitantes, lo que nos sitúa en la parte baja de la tabla nacional.

Está claro que en Guanajuato los delitos han aumentado porque hay impunidad de una u otra forma y de eso es responsable en buena medida la poderosa super fiscalía que solo en 2021 recibió un presupuesto de 3 mil 200 millones de pesos.

Nada de eso se discute en las comparecencias del fiscal, públicas o privadas ante los diputados. Zamarripa sabe que nadie se atreve a cuestionarlo de fondo y las escasas interrogaciones capciosas no le causan ningún problema.

Hoy por hoy, el fiscal es el funcionario público que acumula más poder y tiene subordinados o sometidos al resto de los factores políticos que podrían acotarlo, supervisarlo, incomodarlo o criticarlo.

En Guanajuato vivimos, desde hace por lo menos un sexenio, la era Zamarripa y aunque no haya quien le compita en la acumulación de poder, lo cierto es que Guanajuato sufre las consecuencias de una procuración de justicia politizada, tergiversada y dominada por los intereses, las pasiones y el plan de un solo hombre.

Es la mayor anomalía democrática de Guanajuato desde que se generó la alternancia a principios de los años noventa y marcará a más de una generación en la política local.

Ya lo analizarán los historiadores en un futuro no muy lejano.

2.- Impunidad por falta de jueces, mientras la fiscalía se robustece

El presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Guanajuato, el penalista Héctor Tinajero Muñoz ha hecho un señalamiento importante a escasos días de concluir su encargo y cuando el dedazo del Poder Ejecutivo se apresta a someter una vez más a los magistrados de Guanajuato para elegir presidenta a la mentora del gobernador Diego Sinhue Rodríguez, la magistrada civil María Rosa Medina Rodríguez.

Hay un déficit de jueces penales en Guanajuato, justo cuando más se requerirían por el aumento de delitos y de causas. Son 66 jueces en Guanajuato y se quiere llegar a 78. Son doce plazas de juez penal, lo que representaría un aumento de 12 millones de pesos anuales en nómina y algunos más por cuestiones auxiliares.

No parece una meta descabellada en un presupuesto de 2 mil millones de pesos, podría surgir incluso de algunas economías.

Tampoco parece un exceso cuando el gobernador está dispuesto a invertir en drones y rentar helicópteros, que cuestan mucho más que eso.

No se explica que no se tengan esos doce jueces más, vitales para abatir el rezago judicial penal y la impunidad en Guanajuato, cuando el sexenio pasado se gastaron con la mano en la cintura 3 mil millones de pesos en cámaras y arcos carreteros absolutamente inservibles.

No se entiende que no se gasten unos pesos en jueces cuando se tiran a la basura mil millones de pesos para comprar computadoras chinas a sobreprecio a proveedores desconocidos y sin domicilio fijo.

Doce jueces son muchísimo más importantes que respaldar los caprichos feriales de Juan Carlos Muñoz y su consejo de mireyes.

De nada sirve incrementar la capacidad policial y de reacción si cuando los criminales llegan a los juzgados hay cuellos de botella, alargamiento de plazos y acumulación de carpetas que impiden una justicia de calidad.

Más vale tarde que nunca se le podría decir a Héctor Tinajero por el hecho de sacar a relucir este tema central al término de su gestión, aunque también sería bueno saber si intentó solucionarlo y encontró impedimentos para hacerlo.

En asuntos como estos también deberían estar los diputados de Guanajuato, no solo en los agarrones mediáticos sin consecuencias y en las comilonas de trabajo donde no resuelven ni su mala conciencia.

3.- Erandi Bermúdez en campaña de la mano de Márquez… ¿y de Adán?

Las vicisitudes que vive el PAN de Aguascalientes en este momento de definiciones, de cara a las candidaturas para la elección del próximo año, podrían constituir un antecedente importante para la solución del acertijo sexenal de Guanajuato en el 2024.

La candidatura de la ex alcaldesa de la capital, Tere Jiménez, que tiene el respaldo de la dirigencia nacional de Marko Cortés, se ha encontrado con la oposición del gobernador del estado, Martín Orozco, quien impulsa al senador Juan Antonio Martín del Campo.

Sin embargo, la disputa no se limita al terreno panista. Tanto el gobernador como su candidato han mandado señales de estar buscando acomodo en partidos políticos opositores al panismo, en caso de que Cortés mantenga su respaldo a la actual diputada federal.

Martín Orozco sabe que corre el riesgo de ser perseguido por Tere Jiménez, como le ocurrió a otro gobernador panista, Luis Armando Reynoso Femat, procesado por el gobierno del priista Carlos Lozano de la Torres.

Tere Jiménez se ha visto envuelta en acusaciones de corrupción por su desempeño en la alcaldía y por el manejo del Congreso del Estado, el cual controlaba políticamente desde la presidencia municipal de la capital, el origen de esas acusaciones se ubica en el grupo del gobernador saliente. De ser gobernadora la revancha está cantada.

La guerra fratricida amenaza con enredar la sucesión y con darle a la oposición, bien Morena o bien Movimiento Ciudadano, un candidato competitivo en la persona de un panista disidente.

Desde Guanajuato ese fenómeno es observado con atención por el grupo político que encabeza el ex gobernador Miguel Márquez Márquez, quien ha empujado al senador Erandi Bermúdez a realizar una precampaña cada vez más abierta, recorriendo municipios y visitando a alcaldes, del PAN y de otros partidos, para posicionar su nombre y abrir las cartas sucesorias.

Sin embargo, el senador penjamense no se limita solo a lo que pueda ocurrir en su partido. A la par que pretende construirse como aspirante frente al proyecto de continuidad que encabeza Juan Carlos Alcántara, el operador estrella de Diego Sinhue Rodríguez, también mantiene comunicación con políticos cercanos al secretario de gobernación Adán Augusto López Hernández, para buscar puentes hacia la 4 T.

La ruptura largamente pospuesta de la administración actual con la pasada de Guanajuato, podría redundar en una guerra civil que aprovechen los adversarios externos del panismo-yunquismo de la entidad, para colocar una pica en Flandes.

Este columnista se toma unos días para reponer fuerzas. Les deseo lo mejor a los lectores que nos han acompañado a lo largo de este año. Nos volvemos a encontrar el domingo 9 de enero de 2022.

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