Arnoldo Cuellar

DÍAS DE GUARDAR Domingo 4 de julio de 2021

In Análisis Político, Días de Guardar, POPLab on julio 4, 2021 at 11:56 am

* Luis Ernesto Ayala, líder por dedazo no por consenso

* Lástima Leopoldo, ratificación del contralor de León misión imposible

* ¿Valle de la *what*? Plagiar conceptos no es lo más innovador

Monos: @PincheEinnar

1.- El Congreso no es una dependencia sino un Poder, ¿lo entenderá LEA?

Alberto Padilla Camacho Tiene varios días paseando por los pasillos de cristal del Congreso del Estado, hace preguntas, se mete en oficinas, husmea, investiga sin discreción. Es el escudero de Luis Ernesto Ayala, futuro diputado y líder de la próxima bancada panista por obra y gracia del gobernador Diego Sinhue Rodríguez, quien se ha mostrado como fiel practicante de uno de los peores vicios del priismo: nulificar la división de poderes.

El secretario particular histórico de Ayala es aspirante a ocupar la secretaría general del Congreso, un cargo que debe ser votado por el pleno a propuesta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política. Sin embargo, la peor manera de sumar puntos para estar en esa tesitura parece el que eligió Padilla: hacerla de espía adelantado para informar a Luis Ernesto Ayala de los chismes y cotilleos del Congreso.

La innecesario anticipación de este funcionario, viene a mostrar con claridad lo que el ex secretario de Gobierno está pensando del Congreso: que es una dependencia burocrática donde podrá ejercer el mando como emperador, colocar a la cauda de aviadores que instaló en el poder ejecutivo y que de muy poco le sirvieron para hacer un papel digno.

Probablemente, personajes como Alberto Cifuentes, Alfredo Anda Páez o Marco Antonio Rodríguez, ya se frotan las manos pensando en los jugosos sueldos que cobrarán en la nómina del Congreso, en las amplias oficias que disfrutarán, los horarios laxos y, sobre todo, el escaso trabajo que desempeñarán tal y como lo hicieron en la Secretaría de Gobierno.

Esa situación puede complicarse, para empezar Ayala debe hacerse a la idea de que en el Congreso no será el jefe, sino el coordinador de sus iguales, todos los cuales tienen la posibilidad de cuestionar sus decisiones, tanto en la fracción panista como en la Junta de Gobierno, donde están representadas las oposiciones.

Aunque hay fracciones como la del PRI y la del Verde, que llegan atadas de manos por sus compromisos con el gobierno panista a través del jefe de gabinete Juan Carlos Alcántara, esos acuerdos no se trasladarán en automático al Congreso si Ayala no hace su tarea política y si delega en segundas manos el delicado trabajo de construir diálogos y consensos.

Si bien con Alejandro Arias y con Gerardo Fernández las tensiones serán menores por ser el PRI y el Verde partidos que ya caen en la categoría de satélites, no será lo mismo con Morena y con Movimiento Ciudadano, donde llegan representantes con experiencia, capacidad legislativa y fiscalizadora, liderazgo político y habilidades discursivas, como es el caso de Alma Alcaraz, Rodrigo González** y David Martínez Mendizabal.

Pero en su propio partido, Luis Ernesto Ayala puede encontrar un “Bronx” azul que le complique su proclividad a manejar autoritariamente los espacios de servicio público, como si se tratara de su empresa. Ahí estarán personajes como Armando Rangel, Miguel Salim, César Larrondo y Rolando Alcántar.

Otro cantar será el diputado del V distrito, Aldo Márquez Becerra, parte del círculo cero de Diego Sinhue y aspirante a la dirigencia estatal del PAN . En esa relación, Ayala deberá pisar con pies de plomo.

Así que frente al terreno minado que tiene enfrente y el reto de mostrar un liderazgo personal no amparado ni en su historia ni en su talante autoritario, sino en su capacidad política, Luis Ernesto Ayala no parece empezar con el pie derecho al optar por enviar al imprudente Beto Padilla en el papel de policía chino a escudriñar en los chismes de pasillo en el Congreso.

Es una decisión que poco profesional y poco institucional, como si tantos años en la política le hubieran servido de muy poco.

2.- Omisión en caso de acoso le saldrá cara a contralor de León

Leopoldo Jiménez Soto, contralor del municipio de León, debe estar lamentando profundamente su inacción en el caso de acoso laboral y violencia de género que detonó esta semana en el área de desarrollo institucional del municipio de León, precisamente con su titular, Alberto Martínez Aguayo, quien fue obligado a renunciar por el alcalde ante la investigación realizada por el Instituto de la Mujer a cargo de Mónica Maciel Méndez.

La oportuna denuncia anónima de una empleada ante el contralor cayó en el vacío, sencillamente porque Jiménez Soto ha hecho una gestión partidista, alejada de la rendición de cuentas y disciplinada hacia el alcalde y sus funcionarios, convirtiendo a la contraloría en una entidad burocrática e inútil.

El contralor leonés no pensó en otra cosa que quedar bien con Héctor López Santillana y nunca en hacer su trabajo. Esta vez su alineación institucional lo dejó fuera de la jugada y las mujeres violentadas, más de 25, debieron acudir al Instituto de la Mujer que sí cumplió con su tarea y puso el asunto en conocimiento del alcalde.

López Santillana de todas formas retrasó la decisión de cesar a Martínez Aguayo por razones políticas, al esperar a que pasaran las elecciones, acción censurable también por subordinar un bien superior, el de castigar la violencia de género en el seno de la institución, al asunto coyuntural de la contienda electoral.

El escándalo del final de la administración de López Santillana seguramente será muy tomado en cuenta por Alejandra Gutiérrez, la próxima alcaldesa, para cerrarle la puerta a funcionarios que estaban pensando en la posibilidad de mantenerse en la administración, como es el caso del contralor Leopoldo Jiménez.

Ratificar a un funcionario cuyas omisiones han quedado exhibidas tan flagrantemente sería un escándalo que la primera alcaldesa panista en la historia de León no necesita en absoluto.

3.- Mentefactura o de la grandilocuencia sin sustento

Los publicistas del gobernador Diego Sinhue Rodríguez son muy ocurrentes, pero nada más que eso. Para darle cuerpo a uno de sus conceptos vertidos en la campaña del 2018, que vino a sustituir a la política de innovación, se les ocurrió lanzar el proyecto denominado el “Valle de la Mentefactura”, a cargo del Instituto de Innovación, ciencia y Emprendimiento, cuyas pomposas siglas son “IDEA”, el cual dispondrá de un fondo de 100 millones de pesos.

Pese a la ostentosa presentación en un escenario plagado de pantallas y sofisticados teleprompters que no servían de mucho para la fluidez de los discursos, detrás del proyecto hay muy poco, como para querer equipararlo al mítico Silicon Valley de California.

Es la tercera vez que los gobiernos panistas tratan de impulsar clústers de creatividad en Guanajuato y seguramente seguirá los mismos resultados de los anteriores: el impulsado por Vicente Fox y el de Miguel Márquez, donde el dinero público inyectado no se ha traducido en creación de empresas tecnológicas.

Lo primero que llama la atención es que Sinhue diga que le apuesta a un proyecto cuando hizo descender la política de innovación y ciencia del nivel secretarial a un instituto.

Lo segundo que hace sospechar del impacto del nuevo programa insignia es el escaso presupuesto: 100 millones de pesos para el programa “mentefactúralo”, no llegan ni a la cuarta parte de lo que se gasta la oficina de Alan Márquez al año en publicidad para medios y redes sociales.

Finalmente, no es menor que se ponga al frente del proyecto a un funcionario como Antonio Reus, que antes de llegar a encabezar IDEA fue contratista de Novaera un”ecosistema de innovación y emprendimiento” que gastó cientos de millones de pesos sin aterrizar un solo proyecto ni lograr que un mínimo de las empresas incubadas trascendieran.

Eso si, el sistema Novaera financió ostentosos edificios en las universidades privadas Ibero León, Lasalle Bajío y Tec de Monterrey, que hoy lucen convertidas en despachos de oficinas sin mayores vínculos con la actividad creativa.

El colmo es que el staff de publicidad y propaganda del gobierno del estado colocara en los videos lucidores del lanzamiento del valle de la mentefactura a robots japoneses que nada tienen que ver con lo que se hace en Guanajuato.

Todo muestra que este es un gobierno empachado de imagen pero estreñido de resultados. Algo realmente nada innovador

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