Arnoldo Cuellar

Días de Guardar Domingo 29 de septiembre de 2019

In Análisis Político, Días de Guardar, POPLab on septiembre 29, 2019 at 11:41 am

*El ajedrez en el Senado provoca el encono del PAN en Guanajuato

*La vocería de seguridad se le convierte en problema a Diego Sinhue

*Donar órganos, la solución al incremento de la barbarie

1.- GUANAJUATO NO ERA SUIZA NI ESTABA AISLADA

La intención de los senadores de la mayoría morenista para plantear las desapariciones de poderes en Guanajuato y Tamaulipas fue un amago que obedeció al realizado por el PAN para emprender ese mismo camino en Veracruz.

En ese sentido, el ajedrez parlamentario ha cambiado.

Después de la muy tersa relación entre PAN y PRI, unas veces oposición otras gobierno, a lo largo de tres sexenio, tan tersa que incluso se dio el lujo de inventar el jugoso negocio de los moches, donde legisladores de todos los partidos le daban tarascadas al presupuesto federal con una apariencia de legalidad, ahora las cámaras se han convertido en el salvaje oeste.

Buscando como reencontrarse con un electorado que los abandonó y tratando de aprovechar cada tropiezo discursivo o funcional del gobierno para propiciar la ansiada caída definitiva de la popularidad de López Obrador, la oposición panista y el languideciente perredismo se han constituido en una guerrilla en San Lázaro y en la Cámara Alta.

No les falta la razón, pero se les nota mucho la ansiedad. Quizá por eso no han logrado hacer mella en lo verdaderamente relevante, construir la oposición que balancee en definitiva a la fuerza política que emergió, caótica y desordenada pero hegemónica, de la elección del año pasado.

El ajuste de cuentas veracruzano, entre el gobernador Cuitláhuac García y el ex gobernador Miguel Ángel Yunes, que provocó la remoción y la persecución judicial del fiscal autónomo Jorge Winckler, derivó en la petición de senadores panistas para desaparecer poderes en Veracruz.

Al amago Morena contestó con un exabrupto: las desapariciones de poderes en Guanajuato y Tamaulipas, a causa de dos hechos concretos: las altas cifras de violencia y homicidios dolosos de nuestra entidad y las ejecuciones extrajudiciales realizadas por elementos de la policía que depende del gobernador Francisco Cabeza de Vaca.

El protagonismo de las senadores de Guanajuato y el del estado del Golfo fueron simbólicos, pues solo obedecían instrucciones de su coordinación nacional seguramente también avaladas por el cuarto de guerra del Palacio Nacional.

En Guanajuato, el episodio fue leído fuera de contexto y provocó una reacción que, si bien estuvo bien lograda en cuanto a la expresión de respaldo político a Diego Sinhue Rodríguez, se salió de las manos cuando radicales panistas amenazaron a las legisladoras de Morena con acciones individualizadas.

Sinhue y sus operadores siguen sin leer el escenario nacional con eficacia. Si bien el gobernador extrema su diplomacia hacia AMLO, a las primeras de cambio sus funcionarios arremeten en contra de la Federación por diversas causas, haciendo ver como si se tratara de un juego de doble cara.

De esa manera, ni Diego Sinhue se enfila a participar en la construcción del anhelado liderazgo nacional que confronte a la Cuarta Transformación; pero tampoco parece avanzar en obtener negociaciones más favorables en su trato con el gobierno federal. Las dos caras encontradas de la relación del gobierno de Guanajuato con el de la República dejan ver que las indefiniciones son internas y que se carece de una estrategia, optando por las respuestas de botepronto.

Sin embargo, Guanajuato sigue dependiendo de decisiones federales para establecer una ruta exitosa contra la inseguridad y los cárteles que actúan en la entidad; para un plan de obra pública sexenal que sea consistente; para atender problemas de abasto de agua y emergencias medioambientales.

Guanajuato necesita de la Federación para continuar teniendo éxito en la atracción de inversiones, pues los apoyos federales son tanto o más importantes que los estatales.

Independientemente de las simpatías políticas, parece que la indefinición en la relación, la sobrerreacción a los avatares de la política nacional, que seguirá ofreciendo sobresaltos, la contaminación con la que envuelven a Sinhue políticos guanajuatenses con demasiado protagonismo confrontador, como Juan Carlos Romero Hicks, o ex políticos despegados de la realidad, como Vicente Fox, pueden volver realidad lo que el panismo local tanto augura: una guerra frontal y total entre el gobierno local y el federal, algo que a nadie le podrá traer nada bueno.

2.- EL MUNDO DE SOPHIA COMPLICA EL DISCURSO CONTRA LA INSEGURIDAD

Nadie sabe a ciencia cierta qué estaba pensando el gobernador Diego Sinhue Rodríguez cuando decidió inventar la Comisión de Análisis y Estrategia para la Seguridad Ciudadana, un cargo que se ubica dentro de la Secretaría de Gobierno, pero que interactúa con las áreas de Seguridad y la Fiscalía General del Estado para generar un discurso oficial sobre el delicado tema de la inseguridad.

Lo más factible de pensarse es que el área se creo para no poner en riesgo al Secretario de Gobierno Luis Ernesto Ayala Torres, confrontándolo con Carlos Zamarripa y Alvar Cabeza de Vaca, el consolidado tándem que maneja el tema de la seguridad a su contentillo.

Sophia Huett, a quien se encomendó la tarea,  actuaría como una especie de amortiguador entre el área política del gobierno y las de seguridad, a fin de dar posturas unificadas que empezaran a orientar un discurso hacia la sociedad, a fin de apretar filas contra la amenaza común de la delincuencia.

Nueve meses después de su llegada al gobierno, el panorama no luce nada prometedor. El relato oficial en el tema de la seguridad cada vez es menos compartido por la población. El “no pasa nada” y el “todos estamos bien”, ya no lo creen ni los familiares de los funcionarios públicos.

Asegurar que todo es fortuito y que Guanajuato no enfrenta amenazas inéditas por la actuación de grupos delictivos altamente violentos, se ha convertido en un discurso vacuo y que solo se presta al cotilleo.

La última declaración de Huett, que hace varias por semana en ese tono, es la de que los asesinatos de dos regidores en los municipios de Apaseo el Alto y Comonfort, uno de Morena y otro del PAN, se debieron a “cuestiones personales”, algo que ni siquiera el fiscal Zamarripa se ha atrevido a declarar.

De manera que o bien la comisionada va más adelantada en sus investigaciones que la dependencia que investiga los delitos, o bien está inventando para no tener que quedarse callada. Lo curioso es que, pese al nombre del cargo, en el desempeño de la comisionada brillan por su ausencia el “análisis”, la estrategia” y la perspectiva “ciudadana”.

El problema de fondo es que, tratando de cubrir al gobernador Sinhue para que no tenga que hablar de los temas de violencia, Sophia Huett lo único que hace es dotar al gobierno de un tono de frivolidad que no le hace ningún bien. Como si no le faltaran los problemas a esta administración.

3.- COMO DICE LA SENTENCIA: SI LA VIDA TE DA LIMONES, HAZ LIMONADA

En esa frase que se suele atribuir al motivador Dale Carnegie, parece inspirada la estrategia que se ha asumido en Guanajuato de edulcorar la enorme cantidad de muertes violentas que ocurren en la entidad, con una campaña promotora de la donación de órganos.

Debe ser el mismo publicista al que se le ocurrió crear la función de la vocería de seguridad a la que nos referimos en el anterior apartado, a quien se le prendió el foco de que, si había tal explosión de muertos en Guanajuato, lo mejor era pensar en cómo aprovecharlos. Y no solo por los órganos, sino también en el discurso oficial.

Así, ahora en lugar de víctimas inocentes o daños colaterales de la guerra de cárteles, nos encontramos con “héroes” que dan vida con su muerte, como si con ello se paliara en algo la pérdida de esa persona.

Seguimos inmersos, como ya es la tónica general de este gobierno, no en buscar la solución a problemas, sino en como disfrazarlos y sacarles un provecho propagandístico. Habría que decirles que no se elige a los gobernantes para que nos vendan una realidad endulzada, sino para que la atiendan y coordinen el esfuerzo conjunto para superar retos y rezagos.

¿O será que la corte milenial que rodea al gobernador Sinhue no está viendo a los guanajuatenses como ciudadanos, sino como clientes?

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