En los últimos meses de su gobierno, que interrumpió por propia decisión, Juan Manuel Oliva colocó al máximo de tensión el clima interno de su gabinete. Las desconfianzas se exacerbaron entre varios titulares de dependencias, en buena medida por las decisiones caóticas y apresuradas o los cambios de humor del jefe del equipo. Leer el resto de esta entrada »