Arnoldo Cuellar

La franja del sur en alerta roja

In Análisis Político, Zona Franca on mayo 30, 2012 at 4:58 am

Habría que vivir allí para saberlo. Desde la zona centro y norte del estado se percibe la inseguridad en el sur de Guanajuato como algo relativamente lejano, relativamente exagerado.

En realidad, son años de vivir en municipios como Moroleón, Uriangato o Acámbaro, bajo la amenaza permanente de la extorsión, del pago de piso, del levantón.

La actividad productiva se ha frenado sensiblemente. Al sur del estado junto con los productos chinos de contrabando llegaron también las bandas del crimen organizado provenientes de Michoacán. El éxodo de las familias de recursos es común, también el cierre de talleres y el cambio drástico en las formas de vida.

Sin embargo, desde la autoridad estatal, en época de Juan Manuel Oliva y ahora en el gobierno sustituto de Héctor López Santillana, la respuesta siempre suele ser falsamente tranquilizadora: “no hay alarma, no hay focos rojos”.

Esto se volvió a decir ahora que Guanajuato, junto con Michoacán, se convirtió en noticia nacional por el incendio de cinco bodegas de la empresa Sabritas, propiedad de la trasnacional Pepsico.

No obstante que el incendio de dos centros de distribución en Guanajuato, además de tres en Michoacán, junto con la destrucción de casi medio centenar de vehículos utilitarios, tuvo repercusiones a nivel presidencial y ya ha motivado una petición de información del Departamento de Estado de los Estados Unidos, aquí en Guanajuato todavía parece pensarse que se trató de un incidente menor.

La detención de un grupo de ejecutantes materiales de los atentados, logrado en Guanajuato, puede ser un paliativo importante para la repercusión de la noticia, pero debe ser visto en contexto.

En realidad se trata de una fuerza de tareas sin mayor capacidad estratégica, lo que se observa en el mismo hecho de que hayan sido capturados por la policía preventiva de Salvatierra. Comandos con ese grado de improvisación no serán difíciles de sustituir e, incluso, de multiplicar.

Lo cierto es que la frontera entre ambas entidades es una línea permeable que será imposible de controlar sin una acción conjunta de parte de los gobiernos de ambas entidades y la colaboración de los municipios.

En realidad hoy y de cara a la culminación del proceso electoral del primero de julio próximo, la situación que se vive en los municipios del sur del estado es delicada y más valdría que nuestras autoridades comiencen a verlo de esa manera, aunque de dientes para afuera quieran mantener la imagen de calma y de tranquilidad.

El ataque a la empresa trasnacional que vimos este fin de semana no parece únicamente un acto de intimidación o una represalia por la resistencia a la extorsión. En todo rigor parece un atentado con tintes de terrorismo que trata de llamar la atención a niveles superiores a los del estado.

Por si algo faltara, allí están los secuestros que han ocurrido en las últimas semanas, dos de los cuales implican a personas ligadas a la actividad política.

Se está a tiempo de tomar las cosas en serio o esperar sentados a que la lógica de escalamiento quede en manos de las bandas criminales. Por lo pronto, los ciudadanos del sur del estado agradecerían que las autoridades les hablaran como adultos al tiempo que se hacen cargo de la responsabilidad que les toca.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

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Twitter: Arnoldo60

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