Arnoldo Cuellar

La complicidad de los medios

In Botepronto, Zona Franca on enero 30, 2012 at 11:09 pm

Resulta algo absolutamente digno de analizarse el comportamiento de un segmento amplio de los medios de comunicación del Estado y, particularmente de la ciudad de León, en torno al tema de las recientes denuncias sobre las irregularidades en los procedimientos del Instituto de Seguridad Social del Estado, en la gestión de Miguel Ángel Salim.

Como se da la particularidad de que el ex funcionario es ahora precandidato del PAN a la alcaldía, los relatos sobre hechos que en cualquier otro momento hubiesen puesto sobre aviso incluso a los editores más novatos, pasaron a convertirse en capítulos de una guerra fratricida entre panistas.

Con ese encasillamiento, los periodistas dejan de indagar, los comentaristas cesan sus análisis y los editores expulsan el tema de sus páginas. Lejos de la más elemental lección de periodismo, nuestros medios institucionales ven el señalamiento de que un funcionario haya podido incurrir en conductas irregulares como una especie de amarillismo político al que resulta indigno acercarse.

Tal actitud llama doblemente la atención por el hecho de que muchos de esos editores no tienen empacho en publicar periódicos completos, o secciones coloridas, que rebosan de descuartizados, quemados, ejecutados y apachurrados, con una alegría malsana que parece ir más allá del mero prurito de vender papel para caer en una doble moral victoriana, como la que prohijó, dentro de lo más sórdido, a Jack The Ripper; pero dentro de lo más excelso, la novela de Stevenson “El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde.”

La posibilidad de malos manejos, o por lo menos de conductas de dudosa legalidad y tambaleante moralidad en el lugar donde se manejan las pensiones de los trabajadores del estado, inquietó menos a cierto gremio periodístico, que la nada novedosa y muy intrascendente idea de una “guerra sucia” intrapartidista.

Fue, incluso, muy aleccionador escuchar a un conductor de noticiero preguntar “¿porqué no se había sabido nada de esto antes?”

La respuesta, como decia el viejo maestro Dylan, esta en el viento: porque el periodismo de investigación no es ya sólo una rara avis, sino una especie en flagrante peligro de extinción.

Y ello, para alegría de unos políticos que, sin haber leído nunca al Alazán Tostado, todos los días ejercen a conciencia la máxima de que “la moral, en política, es un árbol que da moras o no sirve para una chingada.”


  1. Dicen los gringos: “Follow the Money”.

  2. Si la investigación en la prensa impresa fuera más redituable para los editores de nuestra localidad, tendríamos más notas de importancia y no balazos de tvnotas, que nada más son para distraer al publico y dañar en el camino. Al final, todo es relacionado con $, ya que si algún editor saca algo IMPORTANTE esto puede afectar al equipo de ventas del periódico.

    Vamos a ver como acaba esto, ya que hay mucha tela de donde cortar pero vamos a ver quien se anima a sacar todo y que no le importe perder $ en publicidad.

    pd. Ahí esta lo del logo de la feria, ahí hay un caso interesante pero nadie ha querido investigar a fondo por que apareció eso en internet y no se recurrió a buscar al patronato para advertirle sobre esa situación.

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