Arnoldo Cuellar

Candidato del PAN ¿en diciembre?

In Análisis Político, Zona Franca on octubre 28, 2011 at 4:26 am

La versión creciente en los círculos panistas acerca de la posibilidad de adelantar la elección interna de gobernador al 18 de diciembre, para lo cual debería estarse convocando antes de dos semanas, parece una maniobra y, en realidad, lo es.

Aunque el argumento que puede cobrar fuerza en el CEN del PAN, y concretamente de la Comisión de Elecciones de José Espina de donde tendría que venir la aprobación, es el de no mezclar las elecciones locales con la del abanderado por la candidatura presidencial, en realidad el resultado final será ampliamente benéfico para el candidato olivista Miguel Márquez Márquez.

En un CEN panista que, como ya se ha visto, lo que preocupa es la manera de volver competitivo a Ernesto Cordero, el hecho de que Juan Manuel Oliva pueda resolver primero la agenda de su sucesión local y luego pueda dedicarse de tIempo completo a recomponer los apoyos en torno al delfín calderonista, puede resultar de suma importancia.

En la carrera por la gubernatura, todos los desperdigados hijos pródigos del olivismo irían unidos, cosa importante pues son ellos los que realmente tienen los resortes de la movilización operable en el estado.

La reunificación de Oliva y Fernando Torres Graciano en torno a Márquez, haría que la contienda interna se convirtiera prácticamente un paseo para el exalcalde de Purísima del Rincón.

Desde luego, la intención primaria no sería esa, aunque no deja de ser relevante. Quizá, en el cuarto de guerra de Oliva a lo que se está apostando es a que Márquez modere los enconos y que buena parte de los operadores olivistas rebeldes puedan realinearse con Ernesto Cordero, echando mano incluso de premios como las designaciones para las candidaturas al senado.

Con la elección del candidato a gobernador resuelta en diciembre, también se dispondría de casi dos meses, enero y febrero, para sanar heridas, sumar a los vencidos y utilizar el reparto de posiciones disponibles en las designaciones para reunificar al PAN.

El gobernador de Guanajuato parece estar de lleno en la lógica de hacer ganar al candidato presidencial a cómo de lugar: primero en Guanajuato y, si se puede, a nivel nacional, incluso torciendo manos y quebrando huesos por lo menos localmente.

¿Cuáles serán los costos de esta decisión?

Lo veremos en las próximas semanas. Por lo pronto, lo que sí puede decirse es que Juan Manuel Oliva ya no es el operador invicto que se presumía hasta el año pasado. Ha jugado riesgos y ha perdido, se ha logrado recuperar, pero ciertamente lo ha hecho a un costo mayor cada vez, empleando recursos políticos extraordinarios y utilizando el margen de maniobra que le da el cargo.

Situaciones como esa siempre se revierten y para evidenciarlo allí están los casos de varios ex gobernadores priistas que han logrado hacer triunfar a su partido a costa de entregar un gobierno extenuado que termina por reventar en las manos de sus sucesores.

Parece, sin embargo, que en los tiempos que vive el país y, sobre todo entre sus élites, la prudencia no está de moda.

Botepronto

Las amenazas panistas de retirar de su posición en la Comisión de Hacienda a la legisladora priista Alicia Muñoz Olivares, surtieron efecto, al parecer, pues el pasado miércoles rindió su informe de trabajo y sólo hizo vagas alusiones a las presiones que ha recibido.

La diputada salmantina ha sido reconvenida por la mayoría blanquiazul por haber hecho pública la situación del ex magistrado electoral y actual director del Instituto de Acceso a la Información Pública, Eduardo Hernández Barrón, quien recibió una liquidación de 1.7 millones de pesos al salir del Tribunal para protestar su nuevo nombramiento.

Muñoz Olivares sólo hizo referencia al hecho señalando que no se detendrá “ante intereses mezquinos que pretenden amedrentarme.” No quedó claro, sin embargo, de dónde provienen esos intereses ni en qué temas es en los que no se detendrá.

La vieja parafernalia priista, de atacar a enemigos entre sombras y eludir el debate público diáfano, se volvió a ver en la diputada Muñoz Olivares.

Sin embargo, doña Alicia sí aprovechó su informe para destapar sus aspiraciones por lograr la candidatura a la alcaldía de Salamanca, ayudada en ello por el dirigente estatal José Luis González Uribe, a quien alguien debería decirle que no es hora de tomar partido, sino de reconstruir el suyo.

arnoldocuellar@zonafranca.mx

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